Aquella voz Jueves, Sep 10 2009 

Gritos en mi mente,
manos que me atrapan…
Sueño poder verte
pero algo hay que me aparta.

¿Cómo huyo de mi mismo?
¡Quiero matar mis temores!
¿Cómo esquivo el abismo?

Tuyo soy, me entrego…
¡elévame, oh, fuego!

Cadenas que me atan,
locura que me absorbe…
Dolor que a mí se abraza
y mi aura corrompe.

¿Cómo alumbrar mi penumbra?
¡Quiero que el olvido me esconda!
¿Cómo callar esta locura?

¡Haz de mí tu deseo!
Rencor en tus ojos veo.

Soy aquella voz
que aún resuena
entre rayos de sol.
No se puede callar
un pensamiento
de libertad.

Muere hoy mi llanto,
flor de vida marchita…
Noche de oscuro manto
que la vida me quitas.

¿Cómo cegar tu mirada?
¡Quiero ser pasto del tiempo!
¿Cómo me he convertido en nada?

Odio hay en mis manos,
mi sangre es tu legado.

Soy aquella voz
que aún resuena
entre rayos de sol.
No se puede callar
un pensamiento
de libertad.

DECÁLOGO BALSÁMICO PARA CORAZONES ROTOS Jueves, Sep 10 2009 

1º Busca qué hay guardado en tu corazón: ¿Decepción? ¿Frustración? ¿Amargura? ¿Rabia?… Reconócelo todo cómo tuyo y sácalo de ahí, airéalo, desahógate… y deja que se vaya. Retenerlo sólo te servirá para endurecerte y naufragar en ello… y no aliviará tu tristeza ni tu pena.

2º Ponte una música lenta, romántica y melancólica para acunar tu pena y tu tristeza, y llora, sí, deshazte en lágrimas con toda la potencia de que seas capaz, sin freno ni restricciones… Y sí puedes volcar esas lágrimas sobre un hombro amigo, mejor que mejor. La soledad, en estas ocasiones, no suele ser buena compañera.

3º Las pérdidas son dolorosas y debemos aceptar la situación de duelo en que nos sumen, pero no hagas de la pérdida una elegía, ni del dolor tu reino, contempla la hermosura de los bellos momentos que te dejó lo que has perdido y agradece el haberlo vivido.

4º Piensa qué nada poseemos, salvo a nosotros mismos. Todo cuanto nos llega, nos llega en usufructo, de modo que igual que llega, puede irse. El sentimiento iluso de poseer, -ya sean bienes o personas-, es la mayor fuente de sufrimiento que nos infligimos a nosotros mismos.

5º Levántate al despuntar el alba, cuando aún es oscuro, y regálate un bello amanecer. Para alcanzar la luz es preciso atravesar la noche, y en cada corazón de invierno permanece oculto un almendro en flor.

6º Cualquiera que sea tu edad, piensa que no tienes un certificado de garantía de continuidad en esta vida, no malgastes pues tu estancia aquí en lamentos más allá de lo estrictamente necesario, digamos: ¿un día? Bien, en ese día, ve al espejo, y delante de él, laméntate lo más posible, deprímete lo más posible, llora lo más posible… Pero si estallas en risas, para. Y, a partir de ahí, pon todo tu empeño en disfrutar. Es más tarde de lo que piensas.

7º Ya sé que “mal de muchos, consuelo de tontos”…, y que “a cada uno le aprieta su zapato” Pero el mejor remedio para un corazón roto es abrirse al amor. Ama, ámate a ti misma, ama la vida, ama lo que te rodea, pon amor dónde no lo haya… Y el amor brotará de todo y de todos hacia ti envolviéndote con su maravillosa magia.

8º “Te quiero” y “te amo” no son la misma cosa. El “te amo” es unívoco, alude al amor real e incondicional. En el amor real no hay posibilidad de decepción ni de desengaño. El “te amo” es una dádiva del ser, lo acepta todo, no espera nada, todo lo tolera… El “te quiero” es plurívoco; en él hay condicionalidad: es un “te quiero sí”; hay posesividad y exclusividad: “te quiero para mí, y sólo si me eres fiel, si me haces feliz”; hay… muchas, demasiadas cosas y demasiado cercanas al dolor. No confundas pues amar con querer. El amor real no rompe corazones, los sana y los expande.

9º Recuerda: “errar es humano, perdonar es divino”. Se pues un poquito dios y perdona.

10º Y sí después de leer todo esto te dices: “muy bello todo pero no me sirve para nada”…, te diré un secreto: ¡durante muchas veces y mucho tiempo, a mí tampoco me sirvió! Comprenderlo y aplicarlo es un proceso largo, un camino… Pero no olvides que el camino más largo se emprende con un primer paso.

Buque sin rumbo II Lunes, Abr 6 2009 

Ya no estoy en el buque, ni en una balsa, ni tan siquiera en el mar. He salido y no se como pero no estoy mejor que antes, ni peor, no estoy, simplemente he desaparecido de donde estaba para acabar en un lugar lobrego y destartalado, donde solo estoy yo y mis miedos, penas… No hay esperanza en este lugar, no hay paz, no hay nada mas real que yo, solamente yo. Y pienso como he llegado a esta situacion, sera que la felicidad me rodea, pero no quiere invadirme, sera que mi ego no le deja penetrar, o no sera nada, un sueño, pienso mientras me levanto y veo hasta donde puedo llegar, ando sin rumbo, sin buque, sin nada, ando y oigo voces, voces conocidas, voces acusadoras, del pasado, del presente, recuerdos que golpean en mi cabeza y me hacen tambalear.

Y pienso que tengo que salir…

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